Edició 1978

Descripció

Prólogo
La Telecogresca, es decir la fi esta de los estudiantes de la ETSET
de Barcelona es, hoy por hoy, la fi esta universitaria más popular
de Barcelona y tal vez del país. ¿Alguien se ha preguntado como
nació? La conversación que tuve hace dos veranos en una casa de
colonias de la localidad de Pontós (Girona) con uno de sus padres
fundadores, un exalumno que ahora es ingeniero y padre de familia,
me ha movido a publicar este artículo. Y también la convicción
de que las enseñanzas del pasado pueden ayudar a un colectivo a
enfrentarse a su futuro.
Presentación
Corrian los años 80 y Catalunya se encontraba en plena transición
política. La ETSETB, que contaba pocos años de edad, estaba
ubicada en la calle Baixa de San Pere, no disponía de recursos ni
para la docencia ni para la investigación, y la mayor parte de su joven
profesorado tenía un contrato renovable anualmente de profesor
no numerario (PNN), y no disponía de horizonte en cuanto a su
estabilización laboral.
El ambiente de alumnos y profesores de la ETSETB, estaba
fuertemente acoplado al de la sociedad, y era un hervidero de las
ideas que actualmente están en la base de nuestra sociedad: pluralidad
política y religiosa, ecologismo, feminismo, servicio militar libre,
participación ciudadana, laicismo del Estado, enseñanza pública de
calidad, descentralización del Estado, y un largo etcétera. Algunos
de aquellos cursos hubo tantas huelgas políticas y sindicales que sólo
hubo clases durante cuatro meses. Los estudiantes de la ETSETB
se movilizaban unitariamente en torno a proyectos anarquistas y
autogestionarios (llegaron a darse clases a ellos mismos), mientras
que el profesorado estaba dividido en dos grupos que pugnaban sin
concesiones día y noche por imponer dos modelos de Universidad:
los que apostaban por un modelo funcionarial en la línea de la
UCD del presidente Adolfo Suárez, y los que reclamaban contratos
laborales en la línea del PSUC y PSC. Los primeros estaban apoyados
por la dirección de la ETSETB, mientras que los segundos estaban
organizados asambleariamente en torno a la autodenominada
Asamblea de Profesores, nombre que evocaba a la mítica «Assamblea
de Catalunya».
Nudo
Si no me equivoco, el año 1978 había que votar entre profesores y
alumnos el nuevo director de la ETSETB. Desde la República, era
la primera vez que un director podía ser elegido democráticamente.
La única candidatura que cumplía los requisitos ofi ciales era la de un
profesor de la dirección. En esa coyuntura, una coalición de alumnos y
profesores de la asamblea propuso al candidato que aceptara una serie
de condiciones que se denominaron «Programa Mínimo», programa
que reclamaba una mayor participación del alumnado y
profesorado no numerario en los organismos de la escuela,
así como defi nía la dirección hacia donde se tenía que ir.
El programa se rechazó, y se hizo circular la consigna de votar al
Programa Mínimo. Pero el resultado estaba cantado ya que bastaba
un solo voto para que ganara el candidato. Al abrir la urnas se vió
que los votos al Programa Mínimo (votos nulos) habían superado a
los votos al candidato, por lo que la gente decía, ilusoriamente, que
el Programa Mínimo había ganado. Y el desenlace fue la invención
de la Telecogresca.
Abatida, una comisión mixta de profesores y alumnos perdedores
se reunió en la sala de profesores del vecino Instituto del Teatro
para debatir las acciones a realizar. A nadie se le ocurría nada, y yo,
que hacía poco me habían contado que la Diada era una fi esta que
conmemoraba una derrota, apliqué la analogía y lanzándome al vacío,
propuse: ¿Porqué no hacemos una fi esta? Recuerdo perfectamente
la expresión de desencanto del resto de profesores, para los cuales
aquello era una evasión. Sin embargo, después de un momento
de asombro, el alumno que en aquel proceso había llevado la voz
cantante (el delegado de mi clase que me encontré en Pontós),
consideró la propuesta, y vonviéndose a un lado, preguntó a sus
colegas: ¿Qué us sembla això de la festa?
Y así nació la Telecogresca.
Conclusiones
A partir de ese momento, las trayectorias de los alumnos y profesores
asamblearios, que durante unas semanas habían ido juntas, divergió,
y la dinámica de la Escuela cambió.
La energía de los alumnos se enfocó transitoriamente al desrrollo
de la Telecogresca, fi esta que además de generar autoafi rmación y
autoestima fué y es un lugar de encuentro y de iniciativas. De la
comisión de la Telecogresca ha emanado, por ejemplo, casi toda la
rica variedad de asociacones del Casal.
La energía de los profesores ganadores, ya sin aquella fuerte
oposición, se enfocó a afi rmar, todo hay que decirlo, con mucho éxito,
las bases de la moderna y bajo muchos puntos de vista, modélica,
ETSETB.
Y la trayectoria de los profesores perdedores fue dolorosa. La
Asamblea se fue disolviendo y los profesores que habían puesto más
carne en el asador no tuvieron oportunidades de promoción en la
Escuela durante largos años, y la mayor parte fueron abandonándola
hacia otros destinos mejores. Si nuestro académico y premio Nobel,
el gallego Camilo José Cela, hubiera comentado este hecho, habría
sentenciado algo así como: «Amigo, si pierdes: te jodes, y además
te joden.»
Espero que estas páginas sirvan de reconocimiento, por otra parte
totalmente irrelevente, al disperso grupo de profesores que con tan
juvenil radicalismo y poca fortuna, defendieron sus legítimos intereses
dentro del marco de unas ideas que constituyen actualmente algo así
como la Declaración de Derechos Humanos de la Universidad. Léase:
«democratización de sus órganos de gobierno, estabilización del
profesorado, aumento de recursos para mejorar la docencia, defi nición
de la carrera universitaria, oportunidades para la investigación,
autonomía universitaria y un largo etcétera». Sin embargo algunas de
ellas todavía no se ha aplicado (véase la precariedad de los becarios
universitarios españoles), y otras están sufriendo ataques desde una
LOU del PP votada por CIU. De cara a estas batallas y a las futuras
que sin duda esperan a la Universidad no estaría mal revisar la
historia de los diferentes colectivos de la Universidad a través de sus
numerosos protagonistas (alumnos, exalumnos, profesores y PAS,
tanto administrativos, como sindocales y políticos).

Detalls

  • Data: 01/12/1978 0:00:00
  • Lloc: Bosc del Rectorat
  • Artistes:
  • Pere Tapies (cantautor)
  • Tribu
  • Orquestra Encantada
  • Tribu
  • Orquestra Encantada
  • Tribu
  • Orquestra Encantada