Edició 1999

Descripció

— Pos sí, dicen que vendrá mucha gente, dicen que el
tío ese es un espectáculo, que unas pintas retro, con un
arcoiris desde las gafas a los calcetines y un repertorio de
versiones que resucitarían a los mismos autores. Espectacular
tío, ¡será espectacular!
— Bush nos libre...
(telecogresca vol.1 versículo 99 del antiguo siglo)
Realmente espectacular fue la cara de mi profesora de
SIS I, cuando entramos 60 ó 80 personas disfrazados de
indios y cantado el “será maravilloso...”. Una semana
apacible en la vila del telequín, el Campus Nord respiraba
un ambiente de semana rutinaria, pero ese martes sería
el principio de una semana inolvidable para muchos. El
aroma de la fruta y el cereal fresco me guiaron, aquella
mañana de martes, hacia el centro de operaciones de
un grupo de estudiantes. En la plaza, frente al Polimenú,
estaban fraguando una cercavila, con plumas, bolsas
de basura y todo tipo de pinturas, confeccionando disfraces.
En menos tiempo del que te sobra en un examen
de COM1, parecía toro sentado con media de peche y la
pipa de la paz incluida. Tras una pequeña clase práctica
de operación triunfo, la reserva de apaches se encaminó
a recordar a todas las universidades vecinas la fi esta de
telecos, la TELECOGRESCA’99.
Y qué mejor aperitivo que unos conciertos en el campus,
una paellita, o una partida al mus, y qué me decís de esos
pollos con patatas después del concurso de triples, .... Sí,
realmente la FdDia ya nos advirtió de la magnitud de esa
gresca, la mayor en los últimos años.
Y por fi n el día D del mes M del punto G, 9 a.m., ...
— ¿y el Luque?; 9,05 a.m. ¿y el Luque? ....... 9,20
a.m. ¿y el Luque?
Vale vale, con media hora de retraso, pero sin que sirva de
precedente y este artículo se demoró aun más, el kapo de
instalación se encamina a una batalla que no puede perder.
Sí, por tradición el partidillo contra escenario aquel año
volvió a caer de nuestro lado, siempre se pasan de calentamiento.
Unos cables en lavabos, unos para el escenario,
un viaje al Bauhaus, unos cables para catering, un viaje al
Bauhaus, un cable para la puerta, un viaje al Bauhaus,..
y siempre me preguntaba ¿para qué sirve un inventario?.
Después de todo el sol del día, el descanso del guerrero.
Os confi eso, el momento que más me gusta del día, es sentarme
frente al escenario, besar el humo y escuchar Cierto,
aquella noche todos querían ir a la Telecogresca, parecía la
única fi esta de Barcelona, o por lo menos la única donde
actuaba el Chaval de la Peca. Entonces empezó la fi esta
para la organización, faltaba gente en todos lados, situación
de lo más alucinógena. 10.000 personas ocupaban el
Sot y por los walkies no paraba de repetirse: “Necesitamos
gente en bar, necesitamos gente en puerta, ...” Yo lo
que necesitaba era una bebida energética del catering, pero
aquella noche había que apechugar y todo debía salir lo
mejor posible. En bar iban de culo, en puerta no se aguantaban
las avalanchas y de vez en cuando un tirador caía y
me hacía volver a la realidad. Para entonces, y después de
perder a unos amigos que me crucé en alguno de mis viajes
a por gasolina, escuché una llamada desesperada de escenario
pidiendo kapos para el antiavalanchas. Controlada
mi sección, decidí encaminarme hacia escenario a marcar
pectorales y una de mis decisiones más acertadas, ya que
el Chaval de la Peca se disponía a comenzar su actuación.
Un concierto apoteósico, con lección incluida de la beta de
un transistor para gozo de la escuela y repertorio de canciones
insufribles si no las pronunciara sus labios. Hasta
me dió pena no haberle puesto el espejo de bombillas que
pidió por contrato en el camerino, aunque creo que la ginebra
Bombay la consiguió.
Lo que más me impresionó, sinceramente, fue aquella
gente que disfrutaba de la Telecogresca, muchos desconocidos,
algunas caras conocidas, otras no tanto y el típico
hermano de promoción, campeón del vasing tour gresca,
que te saluda desde el otro lado y te dice “De puta madre
tío, de puta madre”. Lo curioso es que tal espécimen no
fue una, ni dos, ni tres las veces que lo vi en primera fi la
y eso tiene mérito, os lo aseguro.
Después de unos años de capa caída, de nuevo la TELECOGRESCA’
99 resurgía con más fuerza que nunca
de la mano del “Libre como el sol...” y el “abanibi” del
Chaval. La presión, angustia, incertidumbre, miedo de
los miembros de la asociación durante todo el año y el
tripazo de noche de un servidor se nos refl ejaron y liberaron
de golpe en nuestras caras, todos destrozados
después de una de las grescas más espectaculares y psicodélicas,
para algunos la primera.

Detalls

  • Data: 08/05/1999 0:00:00
  • Lloc: Sot del Migdia
  • Artistes: