Edició 1998

Descripció

diablo, como hicisteis tantos otros.
- Toma esta cámara de fotos y róbale la esencia a todo aquel
que se te ponga delante.
Mi primer trabajillo: Cercavila. Pan comido. Fue fácil congelar
las almas de esa pandilla de herejes. Chilava y turbante... y
a recorrer las otras fuentes del conocimiento. Nuestra misión:
convertir a tantos inocentes como ojos nos miraban, sorprendidos,
al oir:
- Alá, Alá, Alá... ¡¡¡a la Telecogresca hemos de ir!!!!
Festa de Dia, mi segunda empresa. Me tomé un par de birrillas
para no desentonar, nadie se dio cuenta de mi espionaje.
Mi cámara no dejó de disparar, congelé todo lo que pude con
ella: el robo que hizo el Cet a los de Cpet en el concurso de
birras : ) los mágicos conciertos de la plaza (¡cómo se echa
de menos el césped de las otras facus!), Cpet intentando sobornar
a Pepito en el concurso de paellas (aunque ya hacía
rato que se habían entregado los premios). No quedó bien
refl ejado en el revelado el dolor de tímpanos que sufrimos
con el karaoke, pero en fi n, se recompensó con una hoguerilla
improvisada en el Parking, unos pollos recalentados, el fl uir
del alcohol en nuestras venas y una plácida luz de luna.
Viernes 8 de Mayo 1998, 10 de la mañana, Sot del Migdia. Se
acercaba el momento. Al fondo se veía el escenario, decenas
de ayudantes de Luzbel se movían arriba y abajo (qué lujo la
bici para el trayecto Lababos-Escenario). Unos ponían vallas,
otros cortaban cables.. Los de Triple nos proponen un bote
para litronas, ¡hay que coger fuerzas para montar la P.A! ... el
sol llegó a su cénit: hora del recreo y, naturalmente, partidillo
de futbol. Todo se paraliza. Unas risas, un balón...
Fue cayendo el sol, cada disparo que salía de mi cámara recogía
un piso más de altavoces, otra hilera de vallas, un metro
más de barra, una nueva «guixeta». Llegó el ruido: “Un, dos,
sssi, probando”. La piel se empezó a erizar, ¡sólo quedaban
unas horas! Cayó la noche y con ella los primeros cándidos.
Esta vez tomé unos cubatillas para pasar desapercibida. Casi
sin pensar me puse manos a la obra. Subí al escenario, ¡qué
buenos ratos en el cátering!, unas risas con Cpet en la entrada,
conseguí colarme en la barra. Fue allí donde conocí a Simón.
Estaba preocupado porque sabía que los números no salían.
Y llegó Lolita, al ser el grupo amateur les tocó sufrir las consecuencias
de mezclar pruevas y directo (falta de tiempo).
Cuando sonaron los de Otilia me sorprendió ver encima del
escenario al tío que había estado toda la tarde, con unas batacas,
dándole a una caja metálica. Fue sonar el primer acorde
y ya tenían al público en el blosillo.
¡Y el Catering... ! Ya veo vuestras sonrisitas al leer esta frase.
Hubo un tipo que, con lo a gustito que estaba allí, se olvidó que
al cabo de unas horas tenía que montar el tetris de Triple Onda.
Los que pagaron las consecuencias recordaran este incidente.
Los Peter Sellers me los salté (aunque por suerte, Kalopa,
otra enviada del Diablo con cámara-absorbe-almas, no les
perdonó). Me supo mal, me habían hablado bien de ellos. No
recuerdo lo que hice mientras tanto, sufrí esa amnesia temporal
que... ¿¡Quién no ha tenido en alguna que otra fi esta!?
Y llegó la Salseta, ¡sí señor! Y con su música poco a poco fue
apareciendo una luz tímida sobre el horizonte. Invadimos el
escenario...¡Qué a gustito!
Lo mejor de la noche: el día. No tengo que explicar a nadie
esa sensación: el fi nal de la fi esta, los nervios relajados, disfrutando
por fi n después de tanto curro. Marta no se peleó
más por ver quién entraba en Backstage, en las barras no había
que hacer cola. Quedábamos los justitos. Éste era nuestro
momento. Todos los diablillos que habíamos sido culpables
de este «engaño» estabamos allí. Nos sentimos parte de esas
miles de almas que, al fi n y al cabo, habíamos logrado conquistar
(aunque fuera sólo por una noche).
Y llegó la hora de recoger. Es impresionante ver como
se queda el Sot después de tanto esfuerzo, tanta ilusión,
tantos momentos.
Ahora, desde mi destierro, recuerdo aquella noche como
una de mis mejores. No me preocupé de la gente que vino,
ni de si los números cuadraron. Lo único que importaba es
que había ocurido.
Por último, un consejo: No os dejeis engañar por las mil
caras del diablo. Aquella noche su forma era de mujer.

Detalls

  • Data: 08/05/1998 0:00:00
  • Lloc: Sot del Migdia
  • Artistes:
  • Lolita
  • Los de Otilia
  • Los Peter Sellers
  • Daniel Higiénico
  • Cuartet de Baño Band
  • La Salseta del Poble Sec